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La
República de Eslovaquia tiene una superficie de 49.035
km² (algo más que Aragón y Extremadura).
Es uno de los países más jóvenes del mundo:
nació en 1993 tras la división de Checoslovaquia.
El escudo de su
bandera representa las tres colinas como símbolo del país,
pues desde tiempo inmemorial la gente miró a las colinas y
las montañas como su casa y refugio, lo que inspiró
numerosos cuentos y canciones populares. La cruz doble,
presente en el escudo, es el símbolo de tres santos
prominentes: San Benedicto, San Cirilo y San Metodio.
Con una población de 5.379.000 habitantes, el país
está compuesto por eslovacos (85,79%); húngaros (9,68%);
gitanos (1,67%); checos y morivianos (0,83%); rutenos,
ucranianos y rusos (0,68%); alemanes (0,1%); polacos
(0,05%) y otras nacionalidades (1,16%). Su capital es
Bratislava (449.500 habitantes) y el idioma oficial es el
eslovaco. Su clima es típicamente continental.
El país, que fue durante
siglos objeto de invasiones, mantiene numerosas
fortificaciones. Una de ellas es el castillo Spissky
Hrad, la fortaleza medieval más extensa de Europa Central,
que figura en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Además, es un país rico en fuentes minerales que ya están
explotadas; a su alrededor se han construido balnearios. |